• Sebastian Vera M.

FELICES Y CREATIVOS. POTENCIANDO LA RELACIÓN ENTRE FELICIDAD Y CREATIVIDAD

(VER EN MURAL)


“La imaginación es el principio de la creación. Imaginas lo que deseas, persigues lo que imaginas y finalmente, creas lo que persigues” (George Bernard Shaw).


En muchos de los rankings de las competencias más valoradas por los empleadores actuales, la creatividad como habilidad, está dentro de los primeros lugares y es una de las más apreciadas en el mundo actual. Por ejemplo según WEF (foro económico mundial), la Creatividad está dentro de los 3 primeros lugares, entendiéndose como “ La capacidad de proponer ideas inusuales o inteligentes sobre un tema o una situación determinada, o de desarrollar formas creativas de resolver un problema” (Informe The Future of Jobs).


Cuando hablamos de creatividad muchos piensan en arte, pero todo nuestro entorno está lleno de creaciones originales que no se limitan solo al campo de acción de un músico, pintor o poeta. Todos somos en cierto grado artistas y creadores.


Crear te hace feliz.

El bienestar y placer que traen actividades creativas, tales como dibujar, pintar, tocar un instrumento, solucionar un problema complejo o hacer manualidades no es casualidad. A nuestro cerebro le encanta ejercitarse y te recompensará con placer y bienestar por ello: Crear te hace feliz y la felicidad te hace crear.


A continuación, te comparto algunas reflexiones y consejos acerca de la felicidad y su relación con la creatividad.


¿Cómo se pondera nuestra felicidad?

Según la investigadora y profesora de psicología Sonja Lyubomirsky, nuestra felicidad está determinada en un 50% por nuestra “Carga genética inicial”, mientras que nuestras circunstancias personales, tales como economía, trabajo, salud, etcétera, sólo suponen un 10% de nuestra felicidad. Según este principio, el otro 40% de nuestra felicidad total corresponde a las llamadas “actividades intencionadas” o aquello que decidimos hacer deliberadamente para ser felices.

Sí, esas cosas que habitualmente podemos hacer para ser felices y que dependen sólo de nosotros. El estimular nuestra creatividad es una de ellas.




10 consejos para ser más creativo:


1. Busca algo que te guste o apasione. Es algo muy básico pero esencial, ya sea, crear una nueva forma de peinarte, diseñar un nuevo orden en tu armario, hacer bocetos de tus proyectos o crear algún producto o servicio para otros, siempre es necesaria una cuota de pasión a fin de realizarlo con maestría. Sabrás que vas en la dirección correcta cuando lo disfrutes y el tiempo se pase rápido mientras lo haces. Si te gusta no será una carga sino un placer.


2. Persigue la originalidad. En un mundo con tantas competencias es difícil diferenciarse, aquellos que realmente son originales tienden a destacarse. Sea lo que sea, evita copiar o bucear demasiado en las ideas de otros, mal que mal, si lo que estás creando es original, tendrá tu sello único. La originalidad es la que puede asegurar ese valor particular en lo que estés creando, y permitir que las ideas fluyan. Siempre busca algún reto desafiante que implique realizar un esfuerzo adicional por crear algo de valor, la autoexigencia estimulará tus neuronas a sacar más de su potencial. Originalidad no necesariamente significa crear algo de la nada, también podría ser una nueva combinación, expresión o forma de percibir algo ya existente.


3. Evita las respuestas por defecto. Cuando se trata de creatividad y las conexiones cerebrales que ésta supone, las funciones por defecto son el peor enemigo de la creatividad, el hacer las cosas porque todos las hacen así o porque siempre se han hecho así, merma tu capacidad creativa. Esfuérzate por ver más allá, cuestiona, revoluciona, redescubre, vuelve a organizar y pensar las cosas, rediseña y desarma o destruye de ser necesario para llegar a nuevos caminos o conexiones no transitados, como dijo el sabio André Gide “Un hombre no puede descubrir nuevos océanos a menos que tenga el coraje de perder la vista de la costa”.


4. Identifica el valor generado. Ya sea si te beneficia a ti o a otros, es importante que crees cosas que sean útiles o inspiradoras y generen alguna especie de retorno de tu inversión creativa. Ya sea tangible o intangible, si a lo menos una persona genuinamente valora tu creación habrá confirmado el valor que ésta le agrega.


5. Imagina y reimagina. “La imaginación es más importante que el conocimiento” (Albert Einstein). El concebir en tu mente conceptos e ideas aún no tangibilizadas es un poderoso motor para alcanzar lo aparentemente imposible. El futuro en general y tu futuro, dependen en gran medida de tu capacidad para imaginar las realidades que aún no existen.


6. Apuesta por la diversidad. Ya sea que trabajes en un equipo multidisciplinario, viajes por el mundo conociendo distintas culturas o te rodees de distintos tipos de personas e influencias, nada nutrirá más tu creatividad que el aprender de muchas cosas y descubrir muchas realidades; esto robustece tu creatividad y te permite generar nuevas conexiones neuronales extrapolando lo aprendido a distintos contextos y problemáticas, viendo oportunidades de aplicar tu creatividad por doquier.


7. Cuestiona. El hacerse buenas preguntas puede despertar tu creatividad. Al final muchas de las maravillas del mundo moderno tuvieron su origen en una pregunta bien formulada y sopesada. Más vale cuestionar y desafiar qué no innovar.


8. Descubre un catalizador. La esperanza o la desesperación, la urgencia, la presión o la tranquilidad pueden llegar a ser el catalizador que despierte tu creatividad. No hay una receta única. Por tratarse de un proceso tan íntimamente natural de cada cerebro; las expresiones creativas tienen múltiples tonalidades y se generan en diversos momentos.


9. Persigue la simplicidad. Como dijo el gran Leonardo Da Vinci, “la simplicidad es la sofisticación suprema”. Tendemos a complejizar las cosas; ser simple es usualmente más difícil; pero hay elegancia en ello; no se trata de confundir simplicidad con simplismo; sino de encontrar el punto óptimo entre lo útil y lo amigable. Se requiere verdadera inteligencia para simplificar las cosas y que sigan siendo maravillosas.


10. Aprovecha los fracasos. Cuando nos aventuramos a crear, es posible que el fracaso nos atemorice, pero el fracaso solo debe desencadenar persistencia y aprendizaje. Debemos aprender a disfrutarlo como el aprendizaje que es y reconocer que será útil más adelante. Si logramos crear algo de valor, seguro será el resultado consciente o inconsciente de muchos fracasos previos que nos llevaron a aprender y crear algo valioso luego. Mientras más pronto fracases, mejor, los riesgos y errores en el peor de los casos, son solo oportunidades de seguir avanzando en tu proceso creativo.


CONCLUSIÓN: En fin, todos somos creativos, pero lo podemos ser más o menos dependiendo de nuestras decisiones. Por naturaleza, somos seres que crean porque la naturaleza misma nos impulsa a buscar la felicidad y constantemente deberíamos estar descubriendo maneras creativas de lograr esa felicidad. Mientras más ejercitemos esta capacidad innata que tenemos y la desarrollemos a tal punto que llegue a ser no solo una habilidad, sino una competencia, más felices seremos. ¿Qué cambiaría en tu vida si conscientemente despertaras y desarrollaras más de tu potencial creativo?


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Sebastián Vera M.

Consultor de Innovación en WeSprint


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